Para subirse por las paredes

El nuevo rocódromo de la ciudad deportiva de La Albuera tiene ya más de 300 usuarios potenciales

12.09.10 - 02:13 -
Fachada sur del Frontón Segovia, mediodía. Representantes de los cinco clubes de escalada de la ciudad -Diego de Ordás, Aguacero, El Nevero y El Reventón- están citados para la inauguración del rocódromo de la ciudad deportiva de La Albuera, una instalación que se ha demorado algunos meses más de lo previsto y que ellos han impulsado desde hace tiempo. Han pasado cinco años desde que los clubes le presentaron el proyecto al Ayuntamiento, pero ayer ya pudieron subirse a las paredes el alcalde, Pedro Arahuetes, y el concejal de Deportes, Javier Arranz. Al menos lo intentaron.
Quien escaló con facilidad a la parte más alta de la instalación, a 12,5 metros, fue Bruno Macías, seis veces campeón de España de escalada en búlder, para mostrar lo que consigue el entrenamiento en rocódromos como este, construido por la empresa Top 30 con una inversión de 75.000 euros. Macías, fibroso y delgado, concentraba el esfuerzo de todos sus músculos en las yemas de los dedos y en los pies; subió varias veces con suma facilidad de presa en presa (los salientes colocados en la pared), asegurando la cuerda de seguridad en los mosquetones y llegando arriba de la ruta más difícil en segundos. Mientras, José María Calvo, director comercial de Top 30, le comentaba a Arahuetes que «parece fácil, pero no sube así cualquiera».
El esfuerzo municipal vale la pena. Segovia va mejorando así, poco a poco y con escasas ayudas, sus instalaciones deportivas. El rocódromo permitirá celebrar competiciones de nivel regional y nacional, como destacó el alcalde, y también iniciar a los pequeños y jóvenes interesados por la escalada. Y los tres centenares largos de escaladores que forman parte de los clubes de montaña lo agradecen.
Carlos Puerto, presidente del Club Aguacero y uno de los promotores del rocódromo, reconoció que la instalación «viene muy bien porque no había en la ciudad», aunque, como otros escaladores, lamentó que se hayan retrasado las obras: «Este año vamos a poder aprovecharlo poco tiempo porque el invierno es muy duro y este deporte no se puede hacer con frío». La única alternativa que tendrán en invierno será un búlder pequeño dentro del Frontón Segovia.
El resto del año, los escaladores disponen de otros lugares en plena naturaleza, como los alrededores de El Chorro de La Granja o los farallones calizos del entorno de la iglesia de la Vera Cruz donde práctica la escuela de escalada en piedra natural. Pero este nuevo rocódromo es un buen primer paso y tiene perspectivas de mejora. El alcalde comentó que en una segunda fase se instalará una visera en la parte superior para proteger las paredes de la lluvia; cubrir todo el rocódromo ya es otro cantar y de momento no se vislumbra un presupuesto que lo haga posible.
Piedra de imitación
«Para nosotros nunca es suficiente -comentó otro montañero-, pero la estructura es válida para iniciarse y para hacer muchas cosas en función de las presas que se pongan, puede dar para competiciones por la altura». Construido con paneles de fibra de poliéster y materiales de primera calidad, el rocódromo tiene un relieve, un tacto y un color que imitan la piedra natural; cuenta con una zona de escalada general y competición con planos verticales, desplomados y techos con una superficie escalable de 245 metros cuadrados, una zona de bloque de 75 y un módulo adicional de 4,5 metros de ancho y una altura de 12,6 metros. Las presas de diferentes colores marcan las rutas.

Fuente: MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ | Norte de Castilla Segovia